Gathering for Abundant Life / Reuniéndonos Para una Vida Abundante

May 15, 2020                (Published on Bishop Reddall’s Epistle)

By The Rt. Rev. Jennifer A. Reddall, Bishop of Arizona

“Are we there yet?”

Anyone who has travelled with children — or anyone who travelled as a child — knows that plaintive cry from the back seat. We are tired of the journey; we are tired of waiting. We are tired of the limits that sitting in a car imposes. We are ready to be there — wherever “there” may be.

The people of Israel felt that impatience on their 40-year journey from Egypt to the Promised Land. They got angry at each other, they missed the way things were, and they strayed. They also experienced the radical benevolence of God in sustaining them with unexpected heavenly food and guiding them, eventually, to their new home. A home that was different from the home they had left, but all the more precious for their time in the desert.

Our Arizona churches are still in the early stages of our journey with COVID-19. We are not “there” yet — and we are not going to be getting “there” any time soon. This journey is not going to be a matter of weeks, but months or years. We will experience — we are experiencing — the impatience and frustration of a child in a car or the people of Israel during the Exodus. We are also experiencing the radical benevolence of God in sustaining our communities through online worship, generous financial giving, and renewed pastoral bonds and connections.  We are heading into a future that is uncertain except for the knowledge that it will be different from the way it was.

So, we are not “there” yet. But we are “here.” We are here in the present moment, in our present circumstances. And Jesus is here with us.

Our Task Force has followed the lead of the recommendations of the Center for Disease Control, American Enterprise Institute, Johns Hopkins University, Episcopal Relief and Development, and other experts to create the document “Gathering for Abundant Life: Arizona Church and Worship in the time of COVID-19.” This document will provide guidance for congregations in the Episcopal Diocese of Arizona to regather during Phase II for some in-person worship and ministry. It will also provide a roadmap and some markers for when we will be able to enter Phase III, which will enable larger gatherings and more face to face ministry.

This may not be a linear journey. A congregation — or the entire diocese — may enter Phase II, but discover that we need to return to Phase I due to a second wave outbreak of the virus, or a church member who tests positive for COVID-19.

Some members of our congregations and clergy have health vulnerabilities such that they will not be able to participate in person during Phase II, so we urge the continuation of online offerings for both worship and formation. If the clergy in charge of a congregation are unable, due to health concerns, to lead worship during Phase II, please contact my office to receive support for your lay leaders offering Morning Prayer, or to find supply clergy who are available.

In our Diocese, I am tentatively offering May 31 as the first day that congregations may begin to enter Phase II and gather for in-person worship, pending:

  • A move to Phase II for the State of Arizona by Governor Doug Ducey
  • City and local officials’ lifting of stay at home restrictions
  • A sustained decrease in new COVID-19 cases, and availability of testing in your congregation’s county
  • Compliance with the following guidelines
  • Approval of your congregational plan for Phase II by me

Based on what we are seeing on the Arizona Department of Health website, it is likely that most congregations will not be able to gather in person until after May 31.

We will resist the temptation to pretend the world is the way we want it to be, rather than as it actually is. We will uphold the central command of Jesus to love our neighbors. We will learn and adapt as we journey forward.

This plan depends upon a high level of trust. We trust that people who are ill will stay home. We trust that those who attend worship will follow the guidelines. We trust that those who attend worship and are subsequently diagnosed with COVID-19 will immediately inform their clergy. We trust that God is here with us, in this present moment, and will continue to love us, guide us, and sustain us.

I am incredibly grateful for the work of the Task Force in preparing these guidelines.

“¿Ya llegamos?”

Cualquiera que haya viajado con niños, o cualquiera que haya viajado cuando fue niño, conoce ese llanto quejumbroso desde el asiento trasero. Estamos cansados del viaje; Estamos cansados de esperar. Estamos cansados de los límites que impone sentarse en un automóvil. Estamos listos para estar allí, donde sea que esté “allí.”

El pueblo de Israel sintió esa impaciencia en su viaje de 40 años desde Egipto a la Tierra Prometida. Se enojaron el uno con el otro, extrañaron cómo eran las cosas y se extraviaron. También experimentaron la radical benevolencia de Dios al sostenerlos con inesperada comida celestial y guiarlos, eventualmente, a su nuevo hogar. Un hogar que era diferente del hogar que habian dejado atras, pero más valioso fue su tiempo juntos en el desierto.

Nuestras iglesias de Arizona todavía están en las primeras etapas de nuestro viaje con COVID-19. Todavía no estamos “allí”, y no vamos a llegar “allí” en el corto plazo. Este viaje no será cuestión de semanas, sino de meses o años. Experimentaremos, o mejor dicho estamos experimentando, la impaciencia y la frustración de un niño en un automóvil o del pueblo de Israel durante el Éxodo. También estamos experimentando la radical benevolencia de Dios al sostener a nuestras comunidades a través de la adoración en línea, generosas donaciones financieras, renovando lazos de Amistad y conexiones pastorales. Nos dirigimos hacia un futuro que es incierto, excepto por el conocimiento de que será diferente de como era antes.

Entonces, todavía no estamos “allí.” Pero estamos “aquí.” Estamos aquí en el momento presente, en nuestras circunstancias actuales. Y Jesús está aquí con nosotros.

Nuestra Fuerza de Tarea ha seguido el liderazgo de las recomendaciones del Centro para el Control de Enfermedades, el Instituto Empresarial Americano, la Universidad de John Hopkins, el grupo Episcopal de Desarrollo y Asistencia y otros expertos para crear el documento “Reunión para una vida abundante: la Iglesia y el Culto de Arizona en el tiempo de COVID-19.” Este documento proporcionará orientación a las congregaciones de la Diócesis Episcopal de Arizona para que se reúnan durante la Fase II para un poco de adoración y ministerio en persona. También proporcionará una hoja de guia y algunas indicaciones de cuándo podremos ingresar a la Fase III, lo que permitirá reuniones más grandes y más ministerios cara a cara.

Esto puede no ser un viaje lineal. Una congregación, o toda la diócesis, puede ingresar a la Fase II, pero descubre que necesitamos regresar a la Fase I debido a un brote de la segunda ola del virus, o un miembro de la iglesia que da positivo por COVID-19.

Algunos miembros de nuestras congregaciones y clérigos tienen vulnerabilidades de salud de tal manera que no podrán participar en persona durante la Fase II, por lo que instamos a que continúen las ofertas en línea para la adoración y la formación. Si el clero a cargo de una congregación no puede, debido a problemas de salud, dirigir la adoración durante la Fase II, comuníquese con mi oficina para recibir apoyo para sus líderes laicos que ofrecen la oración de la mañana, o para encontrar los clerigos que esten disponibles.

En nuestra Diócesis, estoy ofreciendo tentativamente el 31 de mayo como el primer día en que las congregaciones pueden comenzar a ingresar a la Fase II y reunirse para la adoración en persona, a la espera de:

  • Un paso a la Fase II para el estado de Arizona por el gobernador Doug Ducey
  • Levantamiento de las restricciones de la estadía en el hogar por parte de los funcionarios locales y estatales
  • Una disminución sostenida en los nuevos casos de COVID-19 y la disponibilidad de pruebas en el condado de su congregación
  • Cumplimiento de las siguientes pautas
  • Aprobación de su plan congregacional para la Fase II por mí

Según lo que estamos viendo en la pagina de internet del Departamento de Salud de Arizona, es probable que la mayoría de las congregaciones no puedan reunirse en persona hasta después del 31 de mayo.

Resistiremos la tentación de fingir que el mundo es como queremos que sea, en lugar de como es en realidad. Mantendremos el mandato central de Jesús de amar a nuestro prójimo. Aprenderemos y nos adaptaremos a medida que avanzamos.

Este plan depende de un alto nivel de confianza. Confiamos en que las personas enfermas se quedarán en casa. Confiamos en que los que asisten a la adoración seguirán las pautas. Confiamos en que aquellos que asisten a la adoración y posteriormente sean diagnosticados con COVID-19 informarán inmediatamente a su clero. Confiamos en que Dios está aquí con nosotros, en este momento presente, y continuará amándonos, guiándonos y sosteniéndonos.

Estoy increíblemente agradecido por el trabajo del Grupo Fuerza de tarea en la preparación de estas pautas.